La sesión del domingo por la mañana de la Conferencia General de octubre de 2026 tuvo un eje claro: las dificultades humanas no desaparecen por ser discípulos, pero pueden enfrentarse acercándose deliberadamente a Jesucristo.
El presidente Dallin H. Oaks enseñó que las preocupaciones, dudas y luchas personales deben conducir a una fe más profunda en Dios y en la misión de Su Hijo. También invitó a las personas a acudir al Libro de Mormón y a compartir sus verdades acerca de Jesucristo.
El presidente Henry B. Eyring habló del consuelo que el Señor ofrece y de la responsabilidad de ayudar a otras personas durante sus pruebas. El élder Neil L. Andersen centró su mensaje en el valor espiritual que nace de una fe activa en Cristo.
El élder Quentin L. Cook enseñó sobre integridad y virtud dentro de la senda de los convenios. El élder Edward Dube recordó que las personas no necesitan llegar perfectas a Cristo: acuden a Él precisamente para ser transformadas.
La presidenta general de la Primaria, Rosemary K. Chibota, invitó a aprender a ver a cada persona como la ven el Padre Celestial y Jesucristo, reconociendo nombre, circunstancias, dones y potencial divino.
Otros mensajes reforzaron el servicio, los convenios y el lenguaje de los pacificadores. Los élderes James O. Fantone, Ciro Schmeil y Alfred Kyungu hablaron de tomar sobre nosotros el nombre de Cristo, fortalecer nuestra relación con Dios y permitir que la doctrina del Salvador transforme incluso nuestra manera de hablar.
Vista como conjunto, la sesión presentó el discipulado como algo cotidiano: orar, estudiar, servir, vivir con integridad, guardar convenios, hablar con paz y seguir avanzando aun cuando no todas las respuestas hayan llegado.
Fuente base: Sala de Prensa, 4 de octubre de 2026 — “Sunday Morning Session Summary for the October 2026 General Conference”. Artículo adaptado y redactado en español.


