Introducción
Cuando se habla de las planchas de oro del Libro de Mormón, normalmente se piensa en José Smith y en las dos declaraciones impresas desde la primera edición del libro: el Testimonio de Tres Testigos y el Testimonio de Ocho Testigos. Sin embargo, la documentación histórica preservada por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días muestra un cuadro más amplio.
Una publicación oficial de la Iglesia de enero de 2024 resume el dato de una manera sorprendente: además de José Smith, doce personas vieron las planchas directamente —los Tres Testigos, los Ocho Testigos y Mary Whitmer—. A ellas se añade Josiah Stowell, quien vislumbró una esquina de las planchas, y al menos cuatro personas que las levantaron, tocaron o manipularon mientras estaban cubiertas o dentro de un recipiente: Lucy Mack Smith, Emma Smith, William Smith y Katharine Smith. En total, la misma publicación habla de diecisiete personas y afirma que ninguna negó posteriormente lo que había visto o experimentado.
Es importante distinguir las experiencias. No todos vieron las planchas de la misma manera ni bajo las mismas circunstancias. Unos declararon haberlas visto en una manifestación celestial; otros las examinaron físicamente; otros las tocaron estando cubiertas. Precisamente esa variedad convierte el conjunto de testimonios en un capítulo histórico mucho más complejo que la idea de que José Smith fue la única persona que tuvo contacto con el objeto que describía.
Los tres testigos: una manifestación celestial
Oliver Cowdery, David Whitmer y Martin Harris fueron escogidos como testigos especiales. Doctrina y Convenios 17 anticipó que, mediante la fe, se les permitiría contemplar las planchas y otros objetos relacionados con el registro.
En junio de 1829, cerca de la casa de Peter Whitmer, padre, en Fayette, Nueva York, Oliver Cowdery y David Whitmer participaron con José Smith en una experiencia en la que declararon que un ángel les mostró las planchas. Martin Harris, después de apartarse inicialmente del grupo, recibió posteriormente la misma manifestación mientras oraba con José.
Su declaración publicada no se limita a afirmar que vieron las planchas. Los Tres Testigos declararon también que escucharon la voz de Dios testificar que la traducción había sido realizada por Su poder y que recibieron el mandato de dar testimonio de aquello que habían visto y oído.
La historia de estos tres hombres es particularmente significativa porque posteriormente los tres atravesaron conflictos con la Iglesia y estuvieron fuera de ella. Oliver Cowdery y Martin Harris regresaron; David Whitmer no. Aun así, las fuentes históricas conservan reiteradas reafirmaciones de su experiencia, y la Iglesia señala oficialmente que ninguno negó su testimonio de las planchas.
Los ochos testigos: una experiencia física y tangible
La experiencia de los Ocho Testigos fue diferente. Christian Whitmer, Jacob Whitmer, Peter Whitmer, hijo, John Whitmer, Hiram Page, Joseph Smith, padre, Hyrum Smith y Samuel H. Smith declararon que José Smith les mostró las planchas.
Según su testimonio publicado, las sostuvieron con sus propias manos, observaron sus hojas y vieron los grabados. El relato histórico de Santos añade que pudieron pasar las páginas y examinar la escritura antigua. A diferencia de los Tres Testigos, no declararon que un ángel estuviera presente durante su experiencia.
Este contraste es importante. El testimonio de los Tres posee explícitamente una dimensión celestial; el de los Ocho subraya el carácter material del objeto. En conjunto, las dos declaraciones pretendían testificar tanto del origen divino del registro como de la realidad física de las planchas.
Mary Whitmer: la mujer a quien se mostraron las planchas
Mary Whitmer ocupa un lugar extraordinario entre los testigos. Era la madre de David Whitmer y, durante parte del proceso de traducción, José Smith, Emma Smith y Oliver Cowdery se alojaron en su hogar. La llegada de los huéspedes aumentó considerablemente el trabajo doméstico de Mary, quien ya cuidaba de una familia numerosa.
El relato preservado en Santos cuenta que, mientras Mary se encontraba trabajando cerca del lugar donde se ordeñaban las vacas, se le acercó un hombre de cabello gris con un morral. Después de hablarle bondadosamente sobre las cargas adicionales que estaba soportando, abrió el morral y le mostró las planchas, pasando las hojas para que pudiera observar los grabados.
Mary no dejó un relato escrito de su propia mano. La historia llegó a nosotros por medio de testimonios posteriores de sus hijos y nietos. David Whitmer y John C. Whitmer relataron en entrevistas que un ángel se había aparecido a Mary y le había mostrado las planchas. La Iglesia incluye actualmente a Mary entre las doce personas, además de José Smith, que vieron las planchas.
Su experiencia resulta especialmente llamativa porque no formó parte de la declaración oficial de los Tres ni de los Ocho Testigos y, sin embargo, la tradición histórica de la familia Whitmer conservó independientemente su testimonio.
Josiah Stowell: una esquina de las planchas
La lista oficial de la Iglesia incluye también a Josiah Stowell. Su experiencia fue mucho más breve: se informa que llegó a vislumbrar una esquina de las planchas. No fue uno de los testigos cuya declaración se imprimió en el Libro de Mormón, pero su experiencia amplía el círculo de personas que tuvieron alguna evidencia visual directa del objeto que José afirmaba poseer.
Por esa razón conviene no colocarlo en la misma categoría que los Tres, los Ocho o Mary Whitmer. El valor histórico de su experiencia consiste precisamente en describir otro tipo de contacto: una observación parcial y circunstancial.
Emma Smith: no las vio, pero las tocó
Emma Smith fue una de las personas más próximas al proceso de traducción. Ella misma explicó posteriormente que nunca vio las planchas descubiertas. Sin embargo, afirmó haberlas manipulado mientras estaban cubiertas.
Según el resumen histórico oficial de la Iglesia, Emma dijo a su hijo que había palpado los bordes de las planchas y que había oído el sonido metálico de sus hojas al moverlas. Su testimonio es importante porque ella distingue cuidadosamente entre ver y tocar: no afirmó una experiencia que no tuvo.
Esa precisión da un carácter particular a su declaración. Emma no dijo haber visto las planchas, pero sí describió una experiencia física con un objeto de hojas y bordes perceptibles bajo una cubierta.
Lucy Mack Smith, William Smith y Katherine Smith
Otros miembros de la familia Smith también recordaron experiencias físicas con las planchas mientras estaban cubiertas.
Katharine Smith, hermana menor de José, contó posteriormente a su esposo que en una ocasión intentó mover las planchas, cubiertas con un paño, de un lado a otro de una mesa, pero eran demasiado pesadas.
William Smith recordó que la familia vio a José transportar las planchas dentro de un saco y que pudieron percibir su forma a través de la tela.
Lucy Mack Smith, madre de José, tampoco afirmó haberlas visto descubiertas. Una vecina suya, Sarah Bradford Parker, recordó haberle preguntado directamente si había visto las planchas. Según Parker, Lucy respondió que no le correspondía verlas, pero que las había sopesado y tenido en sus manos.
Estas experiencias no equivalen al testimonio visual de los Tres, los Ocho o Mary Whitmer. Son, sin embargo, testimonios de contacto físico con el objeto que José mantenía cubierto.
¿Por qué hablar de diecisiete personas?
Aquí es necesario ser exactos. La frase «diecisiete personas vieron las planchas» sería demasiado amplia si se entendiera que las diecisiete contemplaron las planchas descubiertas. No fue así.
La publicación oficial Para la Fortaleza de la Juventud de enero de 2024 organiza la evidencia de esta manera: doce personas, además de José Smith, vieron las planchas; Josiah Stowell vio una esquina; y al menos cuatro personas más las levantaron o manipularon mientras estaban dentro de un recipiente o envueltas. Sumadas, son diecisiete personas con experiencias directas de diferente naturaleza.
Por tanto, la formulación históricamente más precisa es hablar de diecisiete personas que, además de José Smith, vieron las planchas o tuvieron una experiencia física directa con ellas, sin afirmar que todas tuvieron la misma clase de manifestación.
Una red de testimonios, no un único tipo de evidencia
Los testimonios pueden organizarse en varias categorías. Los Tres Testigos declararon una manifestación angelical y la voz de Dios. Los Ocho Testigos describieron inspección física, manipulación y observación de los grabados. Mary Whitmer fue vinculada por su familia con una aparición angelical independiente. Josiah Stowell tuvo una visión parcial de una esquina. Emma, Lucy, William y Katharine describieron contacto físico con las planchas cubiertas.
Esta diversidad importa. Históricamente, no estamos ante diecisiete copias de un mismo relato, sino ante personas distintas que describieron diferentes niveles de acceso al objeto.
También es necesario reconocer los límites de la documentación. Algunas declaraciones fueron publicadas contemporáneamente en 1830; otras proceden de recuerdos e entrevistas registradas décadas después. Un artículo responsable no debe borrar esa diferencia. Pero tampoco debe ignorar que las fuentes oficiales actuales de la Iglesia consideran estos testimonios parte de la historia documentada de las planchas.
Ninguno negó su experiencia
La publicación oficial de la Iglesia de enero de 2024 hace una afirmación directa: ninguna de esas diecisiete personas negó lo que vio y experimentó.
Esto adquiere especial interés en el caso de los Tres Testigos. Oliver Cowdery, David Whitmer y Martin Harris tuvieron desacuerdos profundos con José Smith y con la Iglesia; los tres llegaron a estar fuera de ella. Sin embargo, sus conflictos no produjeron una retractación de su testimonio publicado.
La permanencia del testimonio no demuestra por sí sola cada interpretación religiosa que pueda hacerse de los acontecimientos, pero constituye un dato histórico relevante: las personas identificadas por la Iglesia como testigos directos mantuvieron, según las fuentes conservadas, sus declaraciones acerca de lo que habían visto, tocado o experimentado.
Conclusión
La historia de las planchas de oro es más amplia que la experiencia de José Smith. El registro histórico de los Santos de los Últimos Días presenta un conjunto de testigos con experiencias distintas: algunos vieron, algunos tocaron, algunos sostuvieron, algunos examinaron grabados y otros tuvieron contacto con las planchas mientras permanecían cubiertas.
Los nombres más conocidos continúan siendo Oliver Cowdery, David Whitmer y Martin Harris, junto con los Ocho Testigos. Pero Mary Whitmer, Josiah Stowell, Emma Smith, Lucy Mack Smith, William Smith y Katharine Smith muestran que la historia no termina en las dos declaraciones impresas al comienzo del Libro de Mormón.
La afirmación más cuidadosa, basada en las fuentes oficiales consultadas, es esta: además de José Smith, doce personas son identificadas por la Iglesia como personas que vieron las planchas; otras cinco tuvieron una observación parcial o contacto físico directo con ellas. Diecisiete personas en total aparecen en el resumen oficial contemporáneo, y la Iglesia declara que ninguna negó posteriormente aquello que había visto o experimentado.
Fuentes principales consultadas
• La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “¿Quién vio las planchas de oro además de José Smith?”, Para la Fortaleza de la Juventud, enero de 2024. https://www.churchofjesuschrist.org/study/ftsoy/2024/01/questions-and-answers/18-who-saw-the-gold-plates-besides-joseph-smith?lang=spa
• Temas de Historia de la Iglesia, “Testigos del Libro de Mormón”. https://www.churchofjesuschrist.org/study/history/topics/witnesses-of-the-book-of-mormon?lang=spa
• Santos, tomo I, capítulo 7, “Consiervos”. https://www.churchofjesuschrist.org/study/history/saints-v1/07-fellow-servants?lang=spa
• Liahona, “Testigos de las planchas de oro del Libro de Mormón”, junio de 2024. https://www.churchofjesuschrist.org/study/liahona/2024/06/digital-only/witnesses-of-the-gold-plates-of-the-book-of-mormon?lang=spa
• Doctrina y Convenios 17; Testimonio de Tres Testigos; Testimonio de Ocho Testigos, Libro de Mormón. https://www.churchofjesuschrist.org/study/scriptures/dc-testament/dc/17?lang=spa


